Uro-oncología

Hospital Beata María Ana

El cáncer en el aparato genitourinario puede afectara a la próstata, los riñones, la vejiga, los uréteres, la uretra, los genitales masculinos y retroperitoneo.

En nuestra Unidad disponemos de los últimos avances en el diagnóstico del cáncer (estudios tisulares, genéticos,…) y tratamientos que nos permitirá ofrecerle un solución personalizada. Además, tenemos una amplia experiencia en cirugía robótica y mínimamente invasiva para acercarle su más rápida recuperación. Consulte a nuestros expertos.

A diferencia de otro tipo de cáncer, el de próstata se caracteriza por evolucionar de forma muy lenta. El cáncer de próstata es extremadamente frecuente, aun cuando su causa exacta sea desconocida.

Factores de riesgo

Sobre la base de las observaciones epidemiológicas se han sugerido cuatro causas principales del cáncer prostático:

  • Factores genéticos: Existe un gen específico del cromosoma 1 o gen HPC-1 que aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata.
  • Factores hormonales: Varios estudios han sugerido que los factores hormonales pueden tener importancia en el desarrollo del cáncer de próstata
  • Factores ambientales: el consumo de grasas, la polución del aire…
  • Agentes infecciosos: Transmitidos por vía sexual

Síntomas

El cáncer de próstata puede dar síntomas obstructivos y ocasionalmente irritativos:

  • Aumento de la frecuencia de orinar, tanto por el día como por la noche (nicturia).
  • Retardo en el inicio de la micción y disminución de la fuerza del chorro miccional o intermitencia de este.
  • En ocasiones la uretra se obstruye por el tumor y aparece retención urinaria (obstrucción).
  • Goteo posmiccional.
  • Sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga
  • Urgencia miccional: imperiosidad miccional o incluso pérdida involuntaria de la orina.

Diagnóstico

El estudio del cáncer de próstata está recomendado realizarse a partir de los 50 años o a los 45 años cuando existen antecedentes familiares de primer grado. El estudio de los pacientes con estos criterios incluirá:

  • Una exploración física (Tacto rectal)
  • Un análisis de sangre con PSA (antígeno prostático específico) y de orina.
  • Estudios genéticos a partir de muestras de sangre para aumentar la precisión de cuáles serán los enfermos que realmente necesitan una biopsia de próstata.

La resonancia nuclear multiparamétrica de próstata juega un papel importante en el diagnóstico del cáncer de próstata y nos orienta sobre la necesidad de realizar una biopsia de próstata.

  • El diagnóstico del cáncer de próstata se obtiene por estudio histológico. La biopsia consiste en lainserción de una aguja en la próstata con la intención de extraer parte de su tejido celular y analizarlo.
    • En nuestro centro le ofrecemos la biopsia de fusión que ha demostrado una mayor fiabilidad en la detección del cáncer de próstata y permite un mejor planificación del tratamiento posterior.

Tratamiento

Afortunadamente hoy en día el tratamiento de un cáncer de próstata tiene múltiples posibilidades. En nuestro servicio ponemos a disposición de nuestros pacientes los siguientes tratamientos:

  • Tratamiento diferido:
    • Observación
    • Vigilancia Activa
  • Tratamiento activo:
    • Cirugía radical
    • Radioterapia externa (IMRT, SBRT).
    • Braquiterapia
    • Terapia focal
    • Ablación prostática (Crioterapia).
    • Tratamiento hormonal

Le ofrecemos un tratamiento individualizado con la/s técnica/s que mejor resultado ofrezca/n basadas en la morbilidad, supervivencia aportada, expectativa de vida del paciente, grado del tumor, calidad de vida y preferencias del enfermo.

Los pacientes se agrupan en tres tipos de riesgo:

  • Bajo riesgo: cT1-cT2a + PSA <10ng/ml + GS ≤6 (ISUP 1)
  • Riesgo intermedio: cT2b o PSA 10 – 20ng/ml o GS 7 (ISUP 2/3)
  • Alto riesgo: cT2c o PSA: >20-<50ng/ml o GS >7 (ISUP 4/5)
    • Localmente avanzado: cualquier PSA, cualquier GS/ISUP, cT3-4 o cN+.

Cáncer de próstata avanzado y metastásico

Si el tumor estuviera avanzado y presentara metástasis hoy en día los urólogos y en conjunto con equipos multidisciplinares (urólogos, oncólogos y radioterapeutas) podemos iniciar tratamientos sistémicos que han demostrado mejoras importantes en las tasas de supervivencia.

Seguimiento del cáncer de próstata

Tras el tratamiento deberá un seguimiento estricto durante años. Recibirá un apoyo psicológico por parte de nuestro equipo de psicólogos para el paciente oncológico, para que su vuelta a la normalidad sea lo más rápida posible.

El cáncer de riñón ha aumentado su incidencia en los últimos años. Más de la mitad de los pacientes diagnosticados por cáncer renal han sido detectados de forma incidental. Normalmente esto ocurre al realizarse una prueba de imagen por otros motivos.

Factores de riesgo y cribado

El único factor de riesgo ambiental generalmente aceptado para el desarrollo de Cáncer de Células Renales es el consumo de tabaco.

Los principales factores de riesgo que se han asociado al cáncer renal son: consumo de cigarrillos, obesidad, hipertensión arterial, enfermedad renal poliquística, hemodiálisis de larga duración o tener un familiar de primer grado afecto.

Ciertas enfermedades hereditarias tienen un riesgo aumentado de cáncer renal:

– Enfermedad de von Hipple-Lindau (VHL): asocia tumores en los ojos, en el cerebro, quistes pancreáticos y tumores adrenales.

– Carcinoma papilar hereditario: se da en pacientes jóvenes que sufren tumores bilaterales.

– Síndrome de Birt-Hogg-Dubé: combina lesiones cutáneas, tumores renales y quistes pulmonares.

En personas con antecedentes familiares de tumores renales los expertos recomiendan que acudan a realizarse una ecografía abdominal cada 4 o 5 años a partir de los 40 años.

Síntomas

La presencia de sangre en la orina (suele ser el más frecuente), el dolor en la zona lumbar y la aparición de un bulto en el abdomen, estos síntomas y signos se conocen como la triada clásica y se dan en menos de un 10% de los casos.  

Además de estos tres síntomas principales pueden aparecer otros, como la pérdida de peso, la falta de apetito, cansancio generalizado, anemia y fiebre.

Diagnóstico

  • Entrevista y exploración médica.
  • Análisis de sangre y orina: ambos son necesarios para poder esclarecer ciertos síntomas como la anemia o cualquier tipo de alteración en la función renal.
  • Ecografía renal: utiliza ultrasonidos para ver la estructura y anormalidades del riñón y vías urinarias.
  • Tomografía axial computerizada y resonancia nuclear magnética con contraste intravenoso.
  • Biopsia: mediante la extirpación de tejido del tumor se podrá determinar si hay células malignas. Sirve para confirmar el diagnóstico y poder adecuar el tratamiento correctamente a la patología.

Tratamiento

El abordaje mínimamente invasivo de una masa renal se puede realizar por vía robótica, laparoscópica o percutánea.

En cada caso la modalidad de tratamiento deberá ser consensuada con el paciente teniendo acceso a las últimas técnicas disponibles en nuestro servicio:

  • cirugía robótica
  • cirugía laparoscópica
  • ablación renal

La individualización del tratamiento del cáncer de riñón va a depender del tamaño, del estadio tumoral, de la edad del paciente y de las preferencias del enfermo.

Cáncer renal avanzado y metastásico

Hoy en día los urólogos disponemos de un arsenal terapéutico para el cáncer metastásico que se han ampliado notablemente en los últimos años y nuevos fármacos con unos resultados prometedores. Estos tratamientos se indican en el seno de una colaboración multidisciplinar con oncólogos y radioterapeutas.

Seguimiento

Necesitará años de control tras el tratamiento. Trabajamos para darle todo el apoyo que necesita no solo en la esfera física sino en la esfera psicológica.  Recibirá un apoyo psicológico por parte de nuestro equipo, para que su vuelta a la normalidad sea lo más rápida posible.

Es un cáncer más frecuente en varones ya que su principal factor de riesgo es el tabaco, hábito que tradicionalmente se ha asociado más frecuentemente al sexo masculino.

Factores de riesgo

  • El tabaco
  • Exposición a sustancias químicas de uso industrial

Síntomas

La hematuria es el síntoma principal que se puede manifestar como dolor a la micción. El tumor de urotelio superior puede manifestarse con microhematuria que son hematíes encontrados en el sedimento de orina.

Diagnóstico

Hay que solicitar una citología de orina y una ecografía. La citología de orina es una prueba sencilla no invasiva donde se detectan células malignas que se encuentran en suspensión.

Si estas pruebas no son concluyentes se puede realizar una cistoscopia que nos permitirá explorar las zonas de la mucosa en la vejiga sospechosas de tumor.

La Tomografía Computerizada, la resonancia nuclear magnética y el PET/TAC se pueden emplear para el estudio de extensión fuera de la vejiga en el caso de que se trate de una enfermedad invasiva o diseminada.

Tratamiento

Tratamiento del tumor de vejiga.

El tratamiento del tumor no invasivo es mediante una resección transuretral de vejiga. Consiste en una intervención que se realiza a través de la uretra y que permite extirpar el tumor.

Algunos pacientes requerirán tratamiento adyuvante intravesical que se administra con sondas uretrales:

– Bacilo de Calmette-Guérin (BCG).

– Mitomicina.

Tumor invasivo

Tras las resección transuretral del tumor si el tumor invade la capa muscular de la vejiga, se considera que tiene un tumor invasivo.

El tratamiento consiste en la extirpación de la vejiga y los ganglios circundantes junto con una derivación de la orina haciendo una vejiga neovejiga con intestino o mediante una derivación de la orina hacía un asa del intestino delgado o grueso.

Tratamiento del tumor de urotelio superior.

Tratamiento radical

El tratamiento del cáncer de urotelio superior se basa en la extirpación quirúrgica. Su técnica de elección es la nefroureterectomía radical que puede completarse por vía laparoscópica, abierta o robótica.

Tratamiento conservador

En el caso de que se trate de un tumor de bajo grado y pequeño se podrá hacer una preservación de la unidad renal practicando una cirugía endoscópica con ablación láser.

Es un cáncer que ha ido en aumento en las últimas décadas. Aparece predominantemente en varones jóvenes.

Factores de riesgo y síntomas

Es un factor de riesgo padecer criptorquidia

Su síntoma más frecuente es la aparición de una masa escrotal, palpable no dolorosa, unilateral.

Diagnóstico

Para su diagnóstico realizaremos una detección de los siguientes marcadores en sangre:

– Alfa-fetoproteina

– Gonadotropina coriónica humana

– Lactato deshidrogenasa

Con la ecografía se pueden identificar las características de las masas tumorales. La Tomografía Computerizada y la Resonancia Nuclear Magnética las vamos a emplear para el estudio de extensión fuera del testículo.

Tratamiento

El tratamiento de elección es la orquiectomía subinguinal radical del lado afecto preservando el escroto.

En el tumor de bajo grado se puede ofrecer al paciente y en condiciones seleccionadas, una cirugía de preservación de órgano, mediante la extirpación del tumor dejando el resto del tejido sano.
Como tratamiento adyuvante los pacientes pueden requerir Radioterapia o Quimioterapia.

Otras especialidades el tratamiento de los cánceres urológicos.

Cáncer de pene

Existen lesiones premalignas:
Condiloma acuminado.
Carcinoma verrugoso-tumor de Buschke-Löwenstein-condiloma acuminado gigante.
Balanitis xerótica obliterans.
Leucoplaquia.
Papulosis bowenoide.
Sarcoma de Kaposi.

Carcinoma in situ:

Si se localiza en glande, prepucio o tronco del pene se denomina eritroplasia de Queyrat. En cualquier otra situación en genitales o periné se conoce como enfermedad de Bowen. Consiste en una úlcera enrojecida asociada a Virus Papiloma Humano.

Su tratamiento se puede realizar de forma tópica con cremas como el 5-fluorouracilo, fulguración, láser o crioterapia.

Carcinoma escamoso de pene

El cáncer de pene es prevalente en países occidentales y su incidencia aumenta con la edad. Se relaciona su aparición en zonas con alta prevalencia del virus del papiloma humano. Otros factores de riesgo son la fimosis, el tabaquismo, la acumulación de esmegma y la radiación ultravioleta.

Se manifiesta como una lesión en forma de úlcera con o sin ganglios inguinales.

Para completar el diagnóstico se realizarán pruebas de imagen como la ecografía y el estudio de extensión mediante la Tomografía Computerizada y la Resonancia Nuclear Magnética.

Las opciones de tratamiento incluyen:
– Cirugía de preservación del órgano: láser, braquiterapia.
– Exéresis tumoral: Glandectomía, penectomía parcial o total.
– Radioterapia externa.
El tratamiento quirúrgico puede requerir ser completado con quimioterapia.

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